¡Ojalá rasgaras los cielos, y descendieras!
¡Las montañas temblarían ante ti,🌄🌅🌏
2 como cuando el fuego enciende la leña
y hace que hierva el agua!🔥
Así darías a conocer tu nombre entre tus enemigos,
y ante ti temblarían las naciones.
3 Hiciste portentos inesperados cuando descendiste;
ante tu presencia temblaron las montañas.
4 Fuera de ti, desde tiempos antiguos
nadie ha escuchado ni percibido,
ni ojo alguno ha visto,
a un Dios que, como tú,
actúe en favor de quienes en él confían.
5 Sales al encuentro de los que, alegres, ( Solo a Dios se le puede pedir y decir semejantes palabras pues Dios está en control de todo, la creación y la tierra se arrodillan, nosotros también)
practican la justicia y recuerdan tus caminos.
Pero te enojas si persistimos
en desviarnos de ellos.
¿Cómo podremos ser salvos? ( Y, es que nosotros somos tan necios y sobre todo en persistir en hacer lo malo y esto hace perder la visión y desviarnos del camino correcto, y entonces perdemos la visión👀)
6 Todos somos como gente impura;
todos nuestros actos de justicia
son como trapos de inmundicia. ( Es claro que nuestras justicias, y hasta nuestros deseos de hacer el bien y nuestros actos de bienestar no son nada bonitos y aceptables como pago en rescate por alguien y mucho menos por nosotros mismos)
Todos nos marchitamos como hojas;🌳🌱🍀🍁
nuestras iniquidades nos arrastran como el viento.
7 Nadie invoca tu nombre,
ni se esfuerza por aferrarse a ti.
Pues nos has dado la espalda
y nos has entregado en poder de nuestras iniquidades. ( ¡y es que es increíble, como cuando persistimos en el pecado, Dios nos abandona en ello y no hay cielos abiertos! ¡ Recuerdo cuando Dios me dijo de ti depende que haya cielos abiertos en tu vida! pues al clamar tantos días y pasar hambre y frio dentro de mi corazón, ¡Él al ver que era sincera, me volvió a ver y me dijo los pecados de tus padre han hecho división entre nosotros !pero tu debes limpiarte y alejarte de ellos y seguir el destino que tengo para ti)
8 A pesar de todo, Señor, tú eres nuestro Padre;
nosotros somos el barro, y tú el alfarero.
Todos somos obra de tu mano.
9 No te enojes demasiado, Señor;
no te acuerdes siempre de nuestras iniquidades.
¡Considera, por favor,
que todos somos tu pueblo!
10 Tus ciudades santas han quedado devastadas,
y hasta Sión se ha vuelto un desierto;
Jerusalén es una desolación. ( Esto es un ejemplo de oración que todos debemos ¡hacer para atraer el favor de Dios sobre nosotros cuando no pasa nada! y parece que nadie nos escucha y nuestro corazón desfallece!)
11 Nuestro santo y glorioso templo,
donde te alababan nuestros padres,
ha sido devorado por el fuego.
Ha quedado en ruinas
todo lo que más queríamos.
12 Ante todo esto, Señor, ¿no vas a hacer nada?
¿Vas a guardar silencio y afligirnos sin medida? ( El templo de Dios es ahora por eso el corazón de cada nosotros y el más glorioso pero, aprendimos en este libro que la eternidad ha sido puesta en nuestros corazones así que por eso debemos gloriarnos en ellos pues nuestra casa ahora es nuestro cuerpo santo e inmaculado para Dios)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Debes comentar si fue de bendición para tu vida o bien si deseas oración o consejeria, porque comentarios con violencia no se admiten acá.